Comunidades más saludables es un desafío planteado ya en 1978
en Alma Ata.
Para ello, se concluyó que la herramienta más eficaz sería la atención primaria en salud (APS). En nuestro país se consideró
que la estructura sanitaria debía contener una Atención Primaria dependiente de
los Municipios, pero al mismo tiempo en una red cuyos niveles siguientes, la
atención secundaria y terciaria dependerían del Ministerio de Salud,
desconcentrado en 27 Servicios de Salud.
Hasta el día de hoy se sigue discutiendo si la APS debe volver
al Minsal o permanecer en los municipios. Al respecto, la descentralización es
un proyecto inconcluso, que está aún en una etapa primaria. Sin embargo, en el
ámbito de salud, lo más apropiado es que las políticas específicas y concretas
de salud se definan a nivel comunal, pues hay especificidades que inciden en la
salud de las personas, las cuales no se alcanzan a ver en toda su importancia
en el nivel central. Al mismo tiempo, el Gobierno central no se ha desligado de
la salud de los chilenos. Tiene enormes falencias, como en todo lo demás hay
desigualdades, inequidades, injusticias que duelen en lo más profundo, pero
todo ello se produce más bien por esa visión tan lejana que se tiene de la
realidad social y económica, ambos factores incidentes de primera importancia
en la salud y enfermedad.
Estamos convencidos que en este momento histórico lo más
conveniente es que la APS, siga dependiendo de los municipios, no puede seguir
viéndola como una molestia. La integración de las distintas direcciones
municipales, a las cuales se debe agregar el sector salud y la comunidad
organizada, debe traer como resultado el trabajo multisectorial, traducido en
políticas públicas comunales integradas, con cada área de desarrollo municipal
interconectadas poniendo un grano de arena en el objetivo superior de mejorar
la calidad de vida de las personas, la cual tiene a la salud como un factor
primordial.
Nuestra
propuesta: comuna digital en salud
Un elemento favorable para nuestra propuesta, como lo
señalamos anteriormente es la estructura sanitaria de nuestro país. La APS,
como dijimos tiene dependencia municipal, un presupuesto asignado por inscritos
en el Centro de Salud, validados por FONASA. A ello, se agrega el aporte
adicional que hacen los municipios. También están definidas centralmente las
prestaciones que debe entregar. Estas prestaciones tienen coherencia con lo que
se entiende por Atención Primaria, la puerta de entrada al sistema público, que
básicamente se expresan en cuatro ámbitos: PROMOCIÓN, PREVENCIÓN, TRATAMIENTO Y REHABILITACIÓN.
Visto así, tal cual lo refleja la pirámide, lo más importante
para la salud de las personas es la promoción. Sin embargo, la preocupación de
todos sigue siendo la enfermedad, la cual consume los mayores recursos tanto
humanos como económicos, el recurso médico es el más caro, los medicamentos
también representan altos costos, lo mismo que los exámenes de diagnóstico. Tanto
promoción como prevención son los factores más baratos y los que a la larga
traerán los mejores resultados.
Nuestro objetivo es la salud de las personas, porque con ella
contribuimos a mejorar nuestra calidad de vida.
En nuestra propuesta, la creación en una comuna de una red
digital que interconecte a los adscritos a los centros de salud municipales con
los equipos de salud de dichos centros, para hacer realidad la
co-responsabilización de la salud.
Esta propuesta implica darle contenido más concreto a lo
acordado en diferentes instancias mundiales a cerca de la salud, las cuales
ponían como plazo el año 2000: “Salud para todos”. Dicha meta, no se ha
cumplido en nuestro país. Cambió el perfil epidemiológico, por tanto también
han debido adecuarse los planes de salud. La población, de cierto modo, se ha
desvinculado de su responsabilidad individual y actúa como si el Centro de
Salud fuese el responsable de sus enfermedades.
La base de esta propuesta es la integración de las comunidades
de los Centros de Salud: equipos y comunidad –individuos, familias y
comunidad-. La integración debe permitir que en un plazo no superior a 1 año,
se desarrollen cabildos de salud en cada Centro. Dicho cabildo debe ser capaz
de realizar un diagnóstico de salud, en su contenido más amplio, luego el
diseño del plan de acción, su ejecución, control y por último evaluación en un
ciclo continúo que requiere de cambios y adaptaciones al contexto concreto.
Este proceso requiere la participación de las diferentes
unidades municipales en cada etapa, pues por ejemplo en la etapa diagnóstica,
se necesita que cada encargado sea capaz de dialogar con la comunidad. Este
diálogo debe traer como resultado un plan multisectorial con enfoque de salud.
Como ejemplo, una vereda en mal estado producirá accidentes, siendo los adultos
mayores los principales afectado; es muy probable que dicha vereda en mal
estado esté mal iluminada, lo cual aumenta la sensación de inseguridad, que los
vecinos estén, por tanto, asustados y que carabineros no haga rondas
preventivas. Así, una persona discapacitada y otra adulta mayor se accidentarán,
recurrirán al Centro de Salud, el cual atiende en primer lugar las urgencias
vitales, tiene un reducido equipo de salud en el servicio de urgencia de dicho
centro, por lo cual la persona accidentada deberá pasar horas esperando ser
atendida.
Situaciones como la anterior, pueden y deben ser evitadas a
través del proceso de planificación multisectorial. En ella la comunidad es
parte irremplazable.
Esta planificación participativa, se expresará digitalmente.
Un primer paso será el ERP ciudadano, una plataforma digital democrática,
amigable, sencilla y completa que permita el acceso constante de la comunidad,
tanto para consultar, aclarar dudas, como para proponer iniciativas, para
difundir iniciativas, compartir experiencias.
El municipio será responsable de levantar dicha plataforma en
seis meses como máximo, después de sistematizados los cabildos de salud –la
sistematización no excederá un mes después de concluido el cabildo comunal de
salud-. Dicha responsabilidad implica desde el diseño, el cual deberá tener
pertinencia, inclusividad, respeto a la diversidad y heterogeneidad social y
económica, hasta su funcionamiento. En esos seis meses debe el municipio
desarrollar un proceso amplio de alfabetización digital, especialmente para los
usuarios de los centros de salud, quienes al mismo tiempo deberán comprometerse
a la difusión tanto de los cursos de alfabetización como de la página web de
salud. Para la realización de estos cursos, se utilizarán espacios municipales
en los mismos territorios, así como espacios comunitarios, tales como clubes
deportivos, centros culturales y especialmente las sedes de juntas de vecinos.
El municipio si se requiere debe invertir en un bus-escuela digital, a lo
menos, el cual debe ser utilizado permanentemente como escuela digital, así
como centro de internet para que accedan a la página web.
En ella, cada centro de salud tendrá su propio espacio para
difundir e informar el trabajo desarrollado.
Esta página web, debe ser el reflejo de la diversidad y
heterogeneidad, para ello deberá tener un equipo directivo responsable de
garantizar los contenidos pertinentes, definidos democráticamente en procesos
de participación regulares y periódicos. El municipio y el área de salud, son
los responsables de garantizar y asegurar la participación amplia en todo
sentido. Al mismo tiempo será responsabilidad de la comunidad a través de sus
organizaciones y dirigentes aportar co-responsablemente en las convocatorias,
llegando allí donde las instituciones no logran llegar.



