miércoles, 24 de octubre de 2012

Una propuesta de plataforma digital participativa en salud municipal


Como es bien sabido, un objetivo primordial de las comunidades en todo el mundo es la salud y bienestar de sus integrantes.
Cada comunidad desde tiempos inmemoriales ha tenido una persona dedicada a ese objetivo.
Lejos de la medicina occidental, lograron sobrevivir a los múltiples desafíos y riesgos que el medio les imponía.
Los diferentes choques o encuentros culturales a lo largo de la historia han traído como resultado la aparición de nuevas enfermedades, nuevos incidentes sanitarios, nuevos desafíos para mantener saludables a las comunidades, a pesar de lo novedoso o lo antiguo.



LAS TECNOLOGÍAS     

Los avances científicos, también se han expresado en avances para la salud.
Ante cada riesgo nuevo, las comunidades especializadas, sean científicos profesionales o encargados consuetudinarios de comunidades indígenas, han logrado descubrimientos y avances que han permitido hacer frente a dichos riesgos sanitarios.
Es de sentido común afirmar que la tecnología está estrechamente ligada al bienestar sanitario de las personas.
Pero se entrelazan al mismo tiempo el conocimiento científico occidental, a través de su método,  el conocimiento tradicional de los pueblos originarios y la sabiduría popular (que es capaz de resolver situaciones sin recurrir a médicos o a la tecnología).

LAS TICS

El conocimiento científico, las comunidades científicas, tienden a desconocer y/o irrelevar tanto el conocimiento tradicional así como la sabiduría popular (muchas veces asociado a “curanderos” o en el caso chileno a las machis mapuche).
Pero ante las carencias de la estructura pública de salud, se necesita con urgencia desarrollar estrategias capaces de alivianar la carga sobre la estructura sanitaria, así como entregar herramientas a las personas a cerca del cuidado de su cuerpo y de su mente.

ERP CIUDADANO DE SALUD

En 1978, se desarrolló en Alma Ata un encuentro mundial de salud, que reconoció la importancia de la salud comunitaria para enfrentar las enfermedades en contextos institucionales débiles, muchos de ellos carentes de estructuras sanitarias acordes a los desafíos contextuales.

Posterior a ello, se han desarrollados múltiples jornadas mundiales, que concluyen que la Atención Primaria es la piedra angular para tener comunidades más sanas. Al mismo tiempo se establece que las personas deben ser protagonistas de dicho estado de salud, para lo cual se deben profundizar dos estrategias ineludibles: PREVENCIÓN Y PROMOCIÓN.

Para que ello sea posible, se requiere un compromiso tripartito: El Estado, a través de un diseño multisectorial ministerial, los Equipos de Salud que involucra a todos los integrantes de los Centros de Salud, y las Comunidades, es decir, los vecinos, las familias y la persona.
Así, el compromiso debe explicitarse a través de un diseño democrático de políticas públicas, capaz de ejecutar con convicción los acuerdos tomados con la participación de todos los actores con entusiasmo y compromiso, tras el objetivo de la salud integral de las personas, para lo cual todos somos imprescindibles.
No está demás señalar que este desafío debe comprender las diferencias geográficas, culturales, etáreas, de género, laborales, y todas aquellas que resulten del análisis profundo y agudo de las particularidades y especificidades. Por tanto deben tenerse presentes los cambios institucionales pertinentes para un rediseño de la institucionalidad sanitaria.

Es necesario asimilar que un cambio de este tipo, puede involucrar recursos económicos iniciales no previstos, pero que a larga se traducirán en ahorro del Estado y de la sociedad en su conjunto. Cabe destacar que el Gasto Público en Salud está en torno al 6% del PIB, que el Estado aporta menos de la mitad de dicho gasto, lo que permite comprender que el grueso del gasto se lo llevan las personas. Es, por tanto, necesario señalar que inversión en prevención y promoción implicará ahorro para el Estado y para las familias y personas, pues a través de ambas lograremos menos enfermos, que son la causa de los gastos. En asociación con el Municipio, se financiará el programa de levantamiento de este ERP. A la larga tanto Municipio como Minsal, tendrán considerables ahorros, los cuales permitirán la optimización de los recursos, y de ello se deberá mejorar la resolutividad de la Atención Primaria. Es decir, si desarrollamos el proceso de prevención y promoción, los recursos prioritarios se destinarán a la cura de los enfermos a través del diagnóstico, tratamiento y recuperación. 





ERP, UNA PLATAFORMA DIGITAL PARA LA ATENCIÓN PRIMARIA

  



De este modo, debemos construir una plataforma digital interactiva, a la cual tengan acceso los actores involucrados en salud: Equipos de Salud (asistentes sociales –encargados de construir el genograma familiar y comunitario-, médicos, dentistas, enfermeras, nutricionistas, sicólogos, kinesiólogos, auxiliares) los cuales deben firmar un compromiso de confidencialidad. Al respecto, no deben publicarse las fichas individuales. También deben acceder amigablemente las personas. Esta plataforma digital debe permitir consultas cotidianas a cerca de los autocuidados que debemos desarrollar. Se debe incluir, consejos de los equipos de salud, los cuales deben ser construidos colectivamente con las comunidades, representadas por sus dirigentes. Esta plataforma debe contribuir a la autoformación en salud, su lenguaje debe ser sencillo y pertinente a la realidad de las comunidades, pues no es lo mismo vivir en el altiplano, que en La Pintana, no es lo mismo habitar en zonas costeras, que en zonas campesinas. Por otro lado, debe reconocer la diversidad y heterogeneidad social.

Esta plataforma debe traer como resultados una mejora cualitativa y creciente en el estado de salud de las personas y comunidades. Debe construirse considerando aportes de cada una de las disciplinas de los equipos de salud. Debe ser evaluada periódicamente. Dichas evaluaciones deben ser publicadas en esta página web, al mismo tiempo deben implicar el aporte de personas y organizaciones, las cuales deben estar comprometidas con este recurso tecnológico.
Su construcción requiere el convencimiento de que a través de la participación y la prevención, seremos personas, familias y organizaciones más saludables, por tanto previamente se necesita activar dispositivos que contribuyan a su construcción y luego a su difusión.