Como es bien sabido, un objetivo
primordial de las comunidades en todo el mundo es la salud y bienestar de sus
integrantes.
Cada comunidad desde tiempos
inmemoriales ha tenido una persona dedicada a ese objetivo.
Lejos de la medicina occidental,
lograron sobrevivir a los múltiples desafíos y riesgos que el medio les
imponía.
Los diferentes choques o
encuentros culturales a lo largo de la historia han traído como resultado la
aparición de nuevas enfermedades, nuevos incidentes sanitarios, nuevos desafíos
para mantener saludables a las comunidades, a pesar de lo novedoso o lo
antiguo.
LAS TECNOLOGÍAS
Los avances científicos, también
se han expresado en avances para la salud.
Ante cada riesgo nuevo, las
comunidades especializadas, sean científicos profesionales o encargados
consuetudinarios de comunidades indígenas, han logrado descubrimientos y
avances que han permitido hacer frente a dichos riesgos sanitarios.
Es de sentido común afirmar que
la tecnología está estrechamente ligada al bienestar sanitario de las personas.
Pero se entrelazan al mismo
tiempo el conocimiento científico occidental, a través de su método, el conocimiento tradicional de los pueblos
originarios y la sabiduría popular (que es capaz de resolver situaciones sin
recurrir a médicos o a la tecnología).
LAS TICS
El conocimiento científico, las
comunidades científicas, tienden a desconocer y/o irrelevar tanto el
conocimiento tradicional así como la sabiduría popular (muchas veces asociado a
“curanderos” o en el caso chileno a las machis mapuche).
Pero ante las carencias de la
estructura pública de salud, se necesita con urgencia desarrollar estrategias
capaces de alivianar la carga sobre la estructura sanitaria, así como entregar
herramientas a las personas a cerca del cuidado de su cuerpo y de su mente.
ERP CIUDADANO DE SALUD
En 1978, se desarrolló en Alma
Ata un encuentro mundial de salud, que reconoció la importancia de la salud
comunitaria para enfrentar las enfermedades en contextos institucionales
débiles, muchos de ellos carentes de estructuras sanitarias acordes a los
desafíos contextuales.
Posterior a ello, se han
desarrollados múltiples jornadas mundiales, que concluyen que la Atención
Primaria es la piedra angular para tener comunidades más sanas. Al mismo tiempo
se establece que las personas deben ser protagonistas de dicho estado de salud,
para lo cual se deben profundizar dos estrategias ineludibles: PREVENCIÓN Y
PROMOCIÓN.
Para que ello sea posible, se
requiere un compromiso tripartito: El Estado, a través de un diseño multisectorial
ministerial, los Equipos de Salud que involucra a todos los integrantes de los
Centros de Salud, y las Comunidades, es decir, los vecinos, las familias y la
persona.
Así, el compromiso debe
explicitarse a través de un diseño democrático de políticas públicas, capaz de
ejecutar con convicción los acuerdos tomados con la participación de todos los
actores con entusiasmo y compromiso, tras el objetivo de la salud integral de
las personas, para lo cual todos somos imprescindibles.
No está demás señalar que este
desafío debe comprender las diferencias geográficas, culturales, etáreas, de
género, laborales, y todas aquellas que resulten del análisis profundo y agudo
de las particularidades y especificidades. Por tanto deben tenerse presentes
los cambios institucionales pertinentes para un rediseño de la
institucionalidad sanitaria.
Es necesario asimilar que un
cambio de este tipo, puede involucrar recursos económicos iniciales no
previstos, pero que a larga se traducirán en ahorro del Estado y de la sociedad
en su conjunto. Cabe destacar que el Gasto Público en Salud está en torno al 6%
del PIB, que el Estado aporta menos de la mitad de dicho gasto, lo que permite
comprender que el grueso del gasto se lo llevan las personas. Es, por tanto,
necesario señalar que inversión en prevención y promoción implicará ahorro para
el Estado y para las familias y personas, pues a través de ambas lograremos
menos enfermos, que son la causa de los gastos. En asociación con el Municipio, se financiará el programa de levantamiento de este ERP. A la larga tanto Municipio como Minsal, tendrán considerables ahorros, los cuales permitirán la optimización de los recursos, y de ello se deberá mejorar la resolutividad de la Atención Primaria. Es decir, si desarrollamos el proceso de prevención y promoción, los recursos prioritarios se destinarán a la cura de los enfermos a través del diagnóstico, tratamiento y recuperación.
ERP, UNA PLATAFORMA DIGITAL PARA LA ATENCIÓN PRIMARIA
De este modo, debemos construir
una plataforma digital interactiva,
a la cual tengan acceso los actores involucrados en salud: Equipos de Salud
(asistentes sociales –encargados de construir el genograma familiar y
comunitario-, médicos, dentistas, enfermeras, nutricionistas, sicólogos,
kinesiólogos, auxiliares) los cuales deben firmar un compromiso de
confidencialidad. Al respecto, no deben publicarse las fichas individuales.
También deben acceder amigablemente las personas. Esta plataforma digital debe
permitir consultas cotidianas a cerca de los autocuidados que debemos desarrollar.
Se debe incluir, consejos de los equipos de salud, los cuales deben ser
construidos colectivamente con las comunidades, representadas por sus
dirigentes. Esta plataforma debe contribuir a la autoformación en salud, su
lenguaje debe ser sencillo y pertinente a la realidad de las comunidades, pues
no es lo mismo vivir en el altiplano, que en La Pintana, no es lo mismo habitar
en zonas costeras, que en zonas campesinas. Por otro lado, debe reconocer la
diversidad y heterogeneidad social.
Esta
plataforma debe traer como resultados una mejora cualitativa y creciente en el
estado de salud de las personas y comunidades. Debe construirse
considerando aportes de cada una de las disciplinas de los equipos de salud.
Debe ser evaluada periódicamente. Dichas evaluaciones deben ser publicadas en
esta página web, al mismo tiempo deben implicar el aporte de personas y
organizaciones, las cuales deben estar comprometidas con este recurso
tecnológico.
Su construcción requiere el
convencimiento de que a través de la participación
y la prevención, seremos personas, familias y organizaciones más saludables,
por tanto previamente se necesita activar dispositivos que contribuyan a su
construcción y luego a su difusión.