sábado, 10 de noviembre de 2012

COMUNA DIGITAL EN SALUD, UNA PROPUESTA PARTICIPATIVA




Comunidades más saludables es un desafío planteado ya en 1978 en Alma Ata.
Para ello, se concluyó que la herramienta más eficaz sería la atención primaria  en salud (APS). En nuestro país se consideró que la estructura sanitaria debía contener una Atención Primaria dependiente de los Municipios, pero al mismo tiempo en una red cuyos niveles siguientes, la atención secundaria y terciaria dependerían del Ministerio de Salud, desconcentrado en 27 Servicios de Salud.
Hasta el día de hoy se sigue discutiendo si la APS debe volver al Minsal o permanecer en los municipios. Al respecto, la descentralización es un proyecto inconcluso, que está aún en una etapa primaria. Sin embargo, en el ámbito de salud, lo más apropiado es que las políticas específicas y concretas de salud se definan a nivel comunal, pues hay especificidades que inciden en la salud de las personas, las cuales no se alcanzan a ver en toda su importancia en el nivel central. Al mismo tiempo, el Gobierno central no se ha desligado de la salud de los chilenos. Tiene enormes falencias, como en todo lo demás hay desigualdades, inequidades, injusticias que duelen en lo más profundo, pero todo ello se produce más bien por esa visión tan lejana que se tiene de la realidad social y económica, ambos factores incidentes de primera importancia en la salud y enfermedad.
Estamos convencidos que en este momento histórico lo más conveniente es que la APS, siga dependiendo de los municipios, no puede seguir viéndola como una molestia. La integración de las distintas direcciones municipales, a las cuales se debe agregar el sector salud y la comunidad organizada, debe traer como resultado el trabajo multisectorial, traducido en políticas públicas comunales integradas, con cada área de desarrollo municipal interconectadas poniendo un grano de arena en el objetivo superior de mejorar la calidad de vida de las personas, la cual tiene a la salud como un factor primordial.




Nuestra propuesta: comuna digital en salud
Un elemento favorable para nuestra propuesta, como lo señalamos anteriormente es la estructura sanitaria de nuestro país. La APS, como dijimos tiene dependencia municipal, un presupuesto asignado por inscritos en el Centro de Salud, validados por FONASA. A ello, se agrega el aporte adicional que hacen los municipios. También están definidas centralmente las prestaciones que debe entregar. Estas prestaciones tienen coherencia con lo que se entiende por Atención Primaria, la puerta de entrada al sistema público, que básicamente se expresan en cuatro ámbitos: PROMOCIÓN, PREVENCIÓN, TRATAMIENTO Y REHABILITACIÓN.

Visto así, tal cual lo refleja la pirámide, lo más importante para la salud de las personas es la promoción. Sin embargo, la preocupación de todos sigue siendo la enfermedad, la cual consume los mayores recursos tanto humanos como económicos, el recurso médico es el más caro, los medicamentos también representan altos costos, lo mismo que los exámenes de diagnóstico. Tanto promoción como prevención son los factores más baratos y los que a la larga traerán los mejores resultados.
Nuestro objetivo es la salud de las personas, porque con ella contribuimos a mejorar nuestra calidad de vida.
En nuestra propuesta, la creación en una comuna de una red digital que interconecte a los adscritos a los centros de salud municipales con los equipos de salud de dichos centros, para hacer realidad la co-responsabilización de la salud.



Esta propuesta implica darle contenido más concreto a lo acordado en diferentes instancias mundiales a cerca de la salud, las cuales ponían como plazo el año 2000: “Salud para todos”. Dicha meta, no se ha cumplido en nuestro país. Cambió el perfil epidemiológico, por tanto también han debido adecuarse los planes de salud. La población, de cierto modo, se ha desvinculado de su responsabilidad individual y actúa como si el Centro de Salud fuese el responsable de sus enfermedades.
La base de esta propuesta es la integración de las comunidades de los Centros de Salud: equipos y comunidad –individuos, familias y comunidad-. La integración debe permitir que en un plazo no superior a 1 año, se desarrollen cabildos de salud en cada Centro. Dicho cabildo debe ser capaz de realizar un diagnóstico de salud, en su contenido más amplio, luego el diseño del plan de acción, su ejecución, control y por último evaluación en un ciclo continúo que requiere de cambios y adaptaciones al contexto concreto.
Este proceso requiere la participación de las diferentes unidades municipales en cada etapa, pues por ejemplo en la etapa diagnóstica, se necesita que cada encargado sea capaz de dialogar con la comunidad. Este diálogo debe traer como resultado un plan multisectorial con enfoque de salud. Como ejemplo, una vereda en mal estado producirá accidentes, siendo los adultos mayores los principales afectado; es muy probable que dicha vereda en mal estado esté mal iluminada, lo cual aumenta la sensación de inseguridad, que los vecinos estén, por tanto, asustados y que carabineros no haga rondas preventivas. Así, una persona discapacitada y otra adulta mayor se accidentarán, recurrirán al Centro de Salud, el cual atiende en primer lugar las urgencias vitales, tiene un reducido equipo de salud en el servicio de urgencia de dicho centro, por lo cual la persona accidentada deberá pasar horas esperando ser atendida.
Situaciones como la anterior, pueden y deben ser evitadas a través del proceso de planificación multisectorial. En ella la comunidad es parte irremplazable.
Esta planificación participativa, se expresará digitalmente. Un primer paso será el ERP ciudadano, una plataforma digital democrática, amigable, sencilla y completa que permita el acceso constante de la comunidad, tanto para consultar, aclarar dudas, como para proponer iniciativas, para difundir iniciativas, compartir experiencias.
El municipio será responsable de levantar dicha plataforma en seis meses como máximo, después de sistematizados los cabildos de salud –la sistematización no excederá un mes después de concluido el cabildo comunal de salud-. Dicha responsabilidad implica desde el diseño, el cual deberá tener pertinencia, inclusividad, respeto a la diversidad y heterogeneidad social y económica, hasta su funcionamiento. En esos seis meses debe el municipio desarrollar un proceso amplio de alfabetización digital, especialmente para los usuarios de los centros de salud, quienes al mismo tiempo deberán comprometerse a la difusión tanto de los cursos de alfabetización como de la página web de salud. Para la realización de estos cursos, se utilizarán espacios municipales en los mismos territorios, así como espacios comunitarios, tales como clubes deportivos, centros culturales y especialmente las sedes de juntas de vecinos. El municipio si se requiere debe invertir en un bus-escuela digital, a lo menos, el cual debe ser utilizado permanentemente como escuela digital, así como centro de internet para que accedan a la página web.
En ella, cada centro de salud tendrá su propio espacio para difundir e informar el trabajo desarrollado.
Esta página web, debe ser el reflejo de la diversidad y heterogeneidad, para ello deberá tener un equipo directivo responsable de garantizar los contenidos pertinentes, definidos democráticamente en procesos de participación regulares y periódicos. El municipio y el área de salud, son los responsables de garantizar y asegurar la participación amplia en todo sentido. Al mismo tiempo será responsabilidad de la comunidad a través de sus organizaciones y dirigentes aportar co-responsablemente en las convocatorias, llegando allí donde las instituciones no logran llegar.